Una escultura efímera que dialoga con el viento, la luz y los territorios a través de un material industrial.

Salvataje es un ejercicio de lectura territorial que utiliza los códigos visuales de la producción industrial para observar y poner en valor las características climáticas y espaciales de cada lugar. A través de una gran pieza de polipropileno, la obra hace visible aquello que habitualmente permanece en el plano de lo inmaterial: el viento, la luz y su permanente interacción con el entorno.

La obra está construida a partir de la unión de varias capas de polipropileno (PP5), material derivado del petróleo, que conforman un paño bidimensional de 8 x 8 metros. Al apoyarse sobre distintas superficies que emergen del suelo, el manto entra en contacto con su entorno y utiliza la fuerza y el movimiento del viento para desplegarse, reflejar la luz y adquirir nuevas formas.

En este encuentro entre material, superficie y medioambiente, Salvataje se transforma en una especie de escultura efímera que refleja las características del lugar donde se instala. Su apariencia cambia según las condiciones ambientales, haciendo de cada emplazamiento una experiencia única.

El proyecto propone un recorrido de cordillera a mar, repitiendo la misma acción en distintos territorios. Aunque el cuerpo de la obra mantiene sus dimensiones y materialidad, el viento, la luz y las superficies de cada lugar modifican su comportamiento y apariencia, revelando las particularidades de cada paisaje.

A través de la repetición de este gesto, Salvataje invita a detenerse y observar aquello que nos rodea. El uso de un material propio de la producción industrial se pone al servicio de una experiencia sensible con el territorio, abriendo preguntas sobre nuestra relación con el espacio, el clima y los elementos que forman parte de nuestra vida cotidiana.

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