Inspirada en hechos reales de la dictadura chilena, la obra dirigida por Loreto Valenzuela y con dramaturgia de David Benavente y TIT, retrata la vida de cuatro pobladoras que encuentran en talleres de arpilleras su sustento ante la pobreza. Con humanidad y humor, la obra muestra cómo estas mujeres resisten y redefinen sus roles, siendo un relato potente de dignidad y supervivencia.

Hay historias que no solo se cuentan, sino que se tejen, y pocas piezas son tan emblemáticas en la cultura nacional como Tres Marías y una Rosa. Estrenada originalmente en 1979, en uno de los momentos más complejos de la dictadura militar, esta obra se convirtió en un fenómeno de público y en un símbolo de valentía que recorrió los escenarios más importantes de América y Europa. Hoy, este clásico fundamental regresa a la cartelera bajo la dirección de la reconocida actriz Loreto Valenzuela, quien integró el elenco original y ahora lidera una nueva versión que busca conectar esa memoria viva con las audiencias actuales.

La obra nos sitúa en un taller de arpilleras en una población marginal, donde cuatro mujeres luchan por el sustento de sus familias frente a la cesantía y la ausencia de sus compañeros. A través de la confección de estas piezas de tela que denuncian la opresión y la crisis, las protagonistas encuentran no solo una forma de sobrevivir, sino un espacio de resistencia y sororidad.

"La idea de volver a montarla nace de una necesidad profunda de recuperar el sentido original de la obra. En los últimos montajes que había visto, sentí que el foco se había desplazado solo hacia la comedia, dejando en segundo plano el contexto social y humano en el que esta historia fue creada. Como integrante del elenco original, para mí era fundamental volver a contextualizarla, devolverle su crudeza, su ternura y su verdad", consigna Loreto Valenzuela.

Con una mezcla magistral de dramatismo y un humor genuino y popular, la pieza logra retratar la dignidad humana en medio de un entorno tenso, donde la risa y el llanto se entrelazan para enfrentar la adversidad.

En esta nueva apuesta, estrenada en 2025 en el Teatro Ictus, Loreto Valenzuela comparte escenario con un elenco de lujo compuesto por Carolina Paulsen, Luciana Ibáñez y Constanza Mora. Juntas, dan vida a esta creación del Taller de Investigación Teatral (TIT) que, décadas después, sigue resonando con una fuerza sobrecogedora. "Para mí, la obra funciona como una orquesta, cada personaje es un instrumento distinto, con su propio ritmo, color y energía. El trabajo ha consistido en afinar esas diferencias para que, juntas, construyan una armonía escénica sólida y verdadera. El equilibrio entre personalidades tan distintas y una historia tan potente es el corazón del montaje", agrega la directora.

Tres Marías y una Rosa es una invitación a conmemorar el papel crucial de las mujeres en la resistencia social y cultural de Chile, ofreciendo al espectador una mirada íntima sobre la lucha por la dignidad. "El público verá una obra profundamente humana, divertida, conmovedora, cercana y verdadera. Es un montaje que combina humor, emoción y memoria en partes iguales, invitando tanto a la risa como a la reflexión", finaliza Valenzuela.

Dramaturgia: David Benavente y TIT | Dirección: Loreto Valenzuela | Asistencia de Dirección: Carmen María Swinburn | Producción: Sofía Lepeley | Elenco: Loreto Valenzuela, Carolina Paulsen, Luciana Ibáñez y Constanza Mora | Diseño Integral: Sofía Lepeley | Composición musical y universo sonoro: Lenin Silva | Técnico en sonido: Lenin Silva | Técnico en iluminación: Diego Muñoz | Producción ICTUS: Sofía Oksenberg.

“El telón se abre y no hay distancia: lo cotidiano se vuelve político, la risa se mezcla con la pena, y el teatro nos recuerda que sobrevivir también es un acto de coraje”

— Revista Velvet, 2025.

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