Una mujer en el escenario trae centenares de tejuelas, poco a poco las va utilizando para entrecruzar diferentes líneas narrativas a partir de las ruinas de una casa de la isla de Chiloé.

El montaje juega con el pasado, el presente y el futuro de las ruinas de una casa chilota, para proponer un intenso viaje por el sentido de habitar y de comunidad en un presente que parece preferir las casas desechables y los hogares efímeros. La obra se pregunta ¿Cuántas casas u hogares tenemos que destruir para entender por fin quiénes somos?, ¿Podemos construir otro futuro con estas ruinas?

El proyecto se inspira en la tradición chilota donde las casas son arrastradas comunitariamente por tierra o por mar. La obra mueve de un escenario a otro las ruinas de lo que fue un hogar, ocupando sus tejuelas como medio para contar tres historias en torno al significado de casa y hogar para los seres humanos: un hombre destruye su propia casa con un tractor, una comunidad prefiere dejar morir sus casas antes que renovarlas, una pareja decepcionada del amor deja caer un árbol sobre una casa como última esperanza de entenderse, una familia debe exiliarse en otro país por razones políticas y dejar atrás lo que fue su hogar.

Dirección e investigación: Ébana Garín y Luis Guenel | Dramaturgia y actuación: Ébana Garín | Producción: Colectivo Cuerpo Sur | Diseño integral: Ricardo Romero | Composición y diseño sonoro: Damián Noguera | Asistente de diseño: Montserrat Fonseca, Nicolás Zapata | Agente y representante internacional: Loreto Araya | Coproduce: Arcadia, Leeuwarden – Países Bajos | Colaboran: CECREA – Castro, Centro NAVE, Beursschouwburg, Bruselas, Bélgica.

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